*El utopista enciende unas estrellas en el cielo de la dignidad humana, pero navega en un mar sin puertos. ( C. Berneri)
*Y por eso... Estoy obligado a robar: desde que nací ya todo era de alguien! (Facundo Cabral)
Gracias a Javier por escanear la pagina
En el lugar hay demasiada gente "bien", es por demás amplio y esta muy bien iluminado(no es de los lugares en donde me gusta relatar, pero bue... no voy a mentir). Sabia por el plan de actividades que el tipo iba a estar ese día firmando libros en el stand de editorial planeta. Pasé por el lugar. En una silla, detrás de una mesa, detrás de una cola de gente, había un viejito canoso; de ojos azules que miran como observándolo todo, como entendiéndolo todo. Encorvado en la silla sobre la mesa, saludaba. Por sus manos pasaban libros, llegaban con todas las hojas en blanco y se iban llenos de palabras. Palabras que nos reflexionan, nos recuerdan y nos advierten sobre engaños, zonceras, monumentos de asesinos en nuestro entorno, injusticias. Y también de héroes y mártires. De idealistas e ideas, y de bocha de gente que hoy pocos recuerdan. Salí a el pasillo donde lloviznaba, pero era el único lugar donde se podía fumar. Un rato después estaba buscando una excusa en la estantería de la editorial. No se por qué, pero elegí "Los anarquistas expropiadores y otros ensayos". Afuera ahora garuaba y ya soplaba una leve brisa que empujaba el humo hacia arriba. Adelante mio conté tres personas. Una se fue rápido ahora quedan dos. Pienso cual seria la mejor forma de saludarlo, pero no hay tiempo... -Hola, mucho gusto en conocerlo don Osvaldo...(agarra el libro y me estrecha la mano), como anda?? -(después de toser un poco)masomenos, masomenos. Cual es su nombre? -Matías Sanchez... -aah... entonces firmo para Matías... -si, si. Pensé, pobre viejo, está gaga. no escucho mi apellido y para no volver a preguntar puso solamente mi nombre.........Pero no. Despues al mirar el libro(una edición que no conocía) en una foto(y este no es un libro de fotos) que tenia el nombre de "galería de Grandes Criminales" estaba el nefasto Uriburu, y a su lado su ministro "Matías Sanchez". El que esta gaga soy yo. Que groso el viejo. Mientras firmaba miro un poco mi boina vasca de corderoy color negro, a la usanza de los obreros inmigrantes de principio de siglo. Esos obreros anarquistas y socialistas a los que le debemos, de la mano de Alfredo Palacios, el "descanso dominical", la "ley de la silla", y otras conquistas sociales. Un sombrero poco usual por estos tiempos, seguramente a esto se debe la dedicatoria. Pregunté. -algún proyecto nuevo. -bueno, si. Estoy preparando un libro con mis memorias... por los 80 años. Terminó de firmar, me entregó el libro, lo salude nuevamente y me fui con muchos nervios.
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Osvaldo Bayer es alguien que a los 80 años aun tiene algo que decir y sabe como decirlo. Yo soy una antítesis de esas faceta, tengo poco que decir y no se como decirlo. Ahí esta el motivo de lo paupérrimo de mi dialogo. Esperare con tranquilidad, pero con mucha esperanza y el día que me toque a mi tambien levantar vuelo para poder decirte otra vez GRACIAS, y que tal vez me cuentes alguna historia más de esos mártires jodidos de los jodidos, héroes de la gente de nadie, de los luchadores, de esos grandes hombres y mujeres, de esos santos ácratas... pero ahora si, junto a ellos. Palomar@1:09a.m. *----------------------------
Biografía de Osvaldo Bayer
Nació en Santa Fé en 1927. Es historiador, escritor, periodista, miembro activo de organizaciones de derechos humanos, guionista cinematográfico y fue Profesor Honorario, titular de la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Se define como "un intelectual independiente" que sigue creyendo "en el anarquismo como socialismo en libertad". Estudió Historia en la Universidad de Hamburgo de 1952 a 1956. Es docente de la Deustche Stiftung für Entwicklungspolitik, en Bad Honnef, Alemania. Es doctor (hc) de las universidades del Comahue y de la Patagonia Austral. En el periodismo trabajó en Noticias Gráficas, en Esquel, fue secretario de redacción de Clarín y escribe en Página/12. Fue traductor del alemán de obras de Goethe, Kafka, Brecht y otros. Es el autor de Los vengadores de la Patagonia trágica, saga histórica que conmovió profundamente a vastos sectores de la ciudadanía argentina. vivió también la experiencia del exilio, cuando por segunda vez fue persuasivamente amenazado de muerte en 1975. Su experiencia de la emigración en Alemania, la tierra de sus antepasados, fue capaz de vitalizar tanto su propia identidad argentina como las arterias de su secreta comunicación con la vieja tierra europea. Bayer se exalta por las dos, rescata en su discurso la condición universal del hombre y el amor, hasta fundirlos en un solo alegato contra la muerta, la guerra y la destrucción de los valores humanos. Regreso a Buenos Aires, en 1983, "Una anécdota basta para pintar el deterioro de esa sociedad. Fui a la Sociedad Argentina de Escritores, de cuya comisión directiva había sido miembro. No me recibió nadie y, antes de irme, la secretaria me dijo: 'Usted debe ocho años de cuota social'. Le pagué y no volví más". "de la quema de libros en nombre de Dios, la patria y el hogar, y de algo muy triste: algunos intelectuales que se quedaron en Argentina comenzaron a atacar al exilio a través de publicaciones como la revista literaria El ornitorrinco. Mientras tanto morían Rodolfo Walsh, Paco Urondo... ". A Bayer la vejez y la muerte no le son ajenas. Hace siete años le diagnosticaron un cáncer fulminante y tres meses de vida. "Se equivocaron. Pero no hay temor. Simplemente, se termina el trabajo, se cierra el escritorio y a volar".
Amigo de Rodolfo Walsh, Cortázar, Paco Urondo, Juan Gelman, Osvaldo Soriano... que más decir.
El otro dia encontre esto. Una poesia?, que escribi hace mucho. ya me habia olvidado que alguna vez le mande a ella una "cartita". y por la edad que tenia cuando la hice esta bastate pasable. me alegre por un momento, y eso es mucho decir y hace mucho que no me pasa... gracias otra vez HERMOSA!. ...ah!, y ademas puse un cuento de el poeta de caseros. No se crean que lo escribi yo tambien, ja... -----
Y te veo pasar, mi latido se acelera, Mi cuerpo se empieza a desvanecer, Sin decir nada, paso cerca de ti Admirándote y apreciando tu belleza. Sin decir nada suspiro y me Resigno a esperar que la próxima Vez que pases a mi lado no se haga un nudo en mi garganta, y mis sentimientos quede apretados nuevamente dentro de mi corazón. Desde hace tiempo que no puedo dejar de pensar en vos, cada vez que me acuerdo de tu rostro, ese rostro que podría hacer sonreír hasta el más triste ser del universo, comienzo a soñar nuevamente, mí alma se eleva en el cielo como si fuese a buscar a un ángel que le devuelva su felicidad, ángel con esplendor y brillo propio. Ese ángel sos vos. Complique tanto mi existencia Que ya no encuentro una salida fácil, Más que decirte que te amo, Soy culpable por eso, y lo confieso. Es difícil descifrar realmente lo Que siento al verte, a veces me siento perdido, Y a veces me llena de alegría saber Que algún día quizás podré tomarte De la mano y caminar a tu lado. Espero que no te haya molestado Que te exprese lo que siento por vos, No soy muy bueno escribiendo poesías, Pero si alguna vez alguien me preguntara, ¡Que es la Poesía?, Lo miraría a los ojos y contestaría que poesía, eres tú.
Algun_lado@Alguna_hora
*--------------------------------- Balada de la Primera Novia (Por Alejandro Dolina)
El poeta Jorge Allen tuvo su primera novia a la edad de doce años. Guarden las personas mayores sus sonrisas condescendientes. Porque en la vida de un hombre hay pocas cosas mas serias que su amor inaugural. Por cierto, los mercaderes, los Refutadores de Leyendas y los aplicadores de inyecciones parecen opinar en forma diferente y resaltan en sus discursos la importancia del automóvil, la higiene, las tarjetas de crédito y las comunicaciones instantáneas. El pensamiento de estas gentes no debe preocuparnos. Después de todo han venido al mundo con propósitos tan diferentes de los nuestros, que casi es imposible que nos molesten. Ocupemonos de la novia de Allen. Su nombre se ha perdido para nosotros, no lejos de Patricia o Pamela. Fue tal vez morocha y linda.
El poeta niño la quiso con gravedad y temor. No tenia entonces el cínico aplomo que da el demasiado trato con las mujeres. Tampoco tenia - ni tuvo nunca- la audacia guaranga de los papanatas. Las manifestaciones visibles de aquel romance fueron modestas. Allen creía recordar una mano tierna sobre su mentón, una blanca vecindad frente a un libro de lectura y una frase, tan solo una: "Me gustas vos." En algún recreo perdio su amor y mas tarde su rastro. Después de una triste fiestita de fin de curso, ya no volvió a verla ni a tener noticias de ella. Sin embargo siguió queriéndola a lo largo de sus años. Jorge Allen se hizo hombre y vivio formidables gestas amorosas. Pero jamas dejo de llorar por la morocha ausente.
La noche en que cumplía treinta y tres años, el poeta supo que había llegado el momento de ir a buscarla. Aquí conviene decir que la aventura de la Primera Novia es un mito que aparece en muchisismos relatos del barrio de Flores. Los racionalistas y los psicólogos tejen previsibles metáforas y alegorías resobadas. De ellas surge un estado de incredulidad que no es el mas recomendable para emocionarse por un amor perdido. A falta de mejor ocurrencia, Allen merodeo la antigua casa de la muchacha, en un barrio donde nadie la recordaba. Después consulto la guia telefónica y los padrones electorales. Miro fijamente a las mujeres de su edad y tambien a las niñas de doce años. Pero no sucedio nada. Entonces pidio socorro a sus amigos, los Hombres Sensibles de Flores. Por suerte, estos espiritus tan proclives al macaneo metafisico tenian una nocion sonante y contante de la ayuda. Jamas alcanzaron a comprender a quienes sostienen que escuchar las ajenas lamentaciones es ya un servicio abnegado. Nada de apoyos morales ni palabras de aliento. Llegado el caso, los muchachos del Angel Gris actuaban directamente sobre la circunstancia adversa: convencian a mujeres tercas, amenazaban a los tramposos, revocaban injusticias, luchaban contra el mal, detenian el tiempo, abolian la muerte. Asi, ahorrandose inutiles consejos, con el mayor entusiasmo buscaron junto al poeta a la Primera Novia. El caso no era facil. Allen no poseia ningun dato prometedor. Y para colmo anuncio un hecho inquietante:
- Ella fue mi primera novia, pero no estoy seguro de haber sido su primer novio.
- Esto complica las cosas- dijo Manuel Mandeb , el poligrafo-. Las mujeres recuerdan al primer novio, pero dificilmente al tercero o al quinto.
El musico Ives Castagnino declaro que para una mujer de verdad, todos los novios son el primero, especialmente cuando tienen caracter fuerte. Resueltas las objeciones leguleyas, los amigos resolvieron visitar a Celia, la vieja bruja de la calle Gavilan. En realidad, Allen debio ser llevado a la rastra, pues era hombre temeroso de los hechizos.
- Usted tiene una gran pena- grito la adivina apenas lo vio. - Ya lo se señora... digame algo que yo no sepa.... - Tendrá grandes dificultades en el futuro.... - Tambien lo se.... - Le espera una gran desgracia.... - Como a todos, señora.... - Tal vez viaje.... - O tal vez no.... - Una mujer lo espera.... - Ahi me va gustando... Donde esta esa mujer? - Lejos, muy lejos... En el patio de un colegio. Un patio de baldosas grises. - Siga... con eso no me alcanza. - Veo un hombre que canta lo que otros le mandan cantar. Ese hombre sabe algo....Veo tambien una casa humilde con pilares rosados. - Que mas? - Nada mas... Cuanto mas yo le diga, menos podra usted encontrarla. Vayase. Pero antes pague.
Los meses que siguieron fueron infructuosos. Algunas mujeres de la barriada se enteraron de la busqueda y fingieron ser la Primera Novia para seducir al poeta. En ocasiones Mandeb, Castagnino y el ruso Salzman simularon ser Allen para abusar de las novias falsas. Los viejos compañeros del colegio no tardaron en presentarse a reclamar ecovaciones. Uno de ellos hizo hizo una revelacion brutal.
- La chica se llamaba Gomez. Fue mi Primera Novia - Mentira! - grito Allen. - Por que no? Pudo haber sido la Primera Novia de muchos.
Entre todos lo echaron a patadas.
Una tarde se presento una rubia estupenda de ojos enormes y esforzados breteles. Resulto ser el segundo amor del poeta. Algunas semanas despues aparecio la sexta novia y luego la cuarta. Se supo entonces que Jorge Allen solia ocultar su pasado amoroso a todas las mujeres, de modo que cada una de ellas creia iniciar la serie.
A fines de ese año, Manuel Mandeb concibio con astucia la idea de organizar una fiesta de ex-alumnos de la escuela del poeta. Hablaron con las autoridades, cursaron invitaciones, publicaron gacetillas en las revistas y en los diarios, pegaron carteles y compraron masas y canapes. La reunion no estuvo mal. Hubo discursos, lagrimas, brindis y algun reencuentro emocionante. Pero la chica de apellido Gomez no concurrio. Sin embargo, los Hombres Sensibles- que estaban alli en calidad de colados- no perdieron el tiempo y trataron de obtener datos entre los presentes. El poeta converso con Ines, compañera de banco de la morocha ausente.
- Gomez, claro -dijo la chica- . Estaba loca por Ferrari. Allen no pudo soportarlo. - Estaba loca por mi. - No, no... Bueno, eran cosas de chicos.
Cosas de chicos. Nada menos. Amores sin calculo, rencores sin piedad, traiciones sin remordimiento. El petiso Caceres declaro haberla visto una vez en Paso del Rey. Y alguien se la habia cruzado en el tren que iba a Moreno. Nada mas. Los muchachos del Angel Gris fueron olvidando el asunto. Pero Allen no se resignaba. Inutilmente busco en sus cajones algun papel subrepticio, alguna anotacion reveladora. Encontro la foto oficial de sexto grado. Se descubrio a si mismo con una sonrisa de zonzo. La morochita estaba lejos en los arrabales de la imagen, ajena a cualquier drama.
-Ay, si supieras que te he llorado....! Si supieras que me gustaria mostrarte mi hombria... Si supieras que lo que aprendi desde aquel tiempo...
Una noche de verano, el poeta se aburria con Manuel Mandeb en una churrasqueria de Caseros. Un payador mediocre complacia los pedidos de la gente.
- Al de la mesa del fondo le canto sinceramente....
De pronto Allen tuvo una inspiracion.
- Ese hombre canta lo que otros le mandan cantar. - Es el destino de los payadores de churrasqueria. - Celia, la adivina, dijo que un hombre asi conocia a mi novia....
Mandeb copo la banca.
- Acerquese, amigo.
El payador se sento en la mesa y acepto una cerveza. Despues de algunos vagos comentarios artisticos, el poligrafo fue al asunto.
- Se me hace que usted conoce a una amiga nuestra. Se apellida Gomez, y creo que vivia por Paso del Rey. - Yo soy Gomez - dijo el cantor- . Y por esos barrios tengo una prima.
Despues pulso la guitarra, se levanto y abandonando la mesa se largo con una decima.
-Aca este amable señor conoce una prima mia que segun creo vivia en la calle Tronador. Vaya mi canto mejor con toda mi alma de artista tal vez mi verso resista pa' saludar a esta gente y a mi prima, la del puente sobre el Rio Reconquista.
Durante los siguientes dias los Hombres Sensibles de Flores recorrieron Paso del Rey en las vecindades del rio Reconquista, buscando la calle Tronador y una casa humilde con pilares rosados. Una tarde fueron atacados por unos lugareños levantiscos y dos noches despues cayeron presos por sospechosos. Para facilitarse la investigacion decian vender sabanas. Salzman y Mandeb levantaron docenas de pedidos. Finalmente , la tarde que Jorge Allen cumplia treinta y cuatro anios, el poeta y Mandeb descubrieron la casa.
- Es aqui. Aqui estan los pilares rosados
Mandeb era un hombre demasiado agudo como para tener esperanzas.
- No me parece, Vamonos.
Pero Allen toco el timbre. Su amigo permanecio cerca del cordon de la vereda.
- Aqui no es, rajemos.
Nuevo timbrazo. Al rato salio una mujer gorda, morochita, vencida, avejentada. Un gesto forastero le habitaba el entrecejo. La boca se le estaba haciendo cruel. Los años son pesados para algunas personas.
- Buenas tades. - dijo la voz que alguna vez habia alegrado un patio de baldosas grises.
Pero no era suficiente. Ya la mujer estaba mas cerca del desengaño que de la promesa. Y alli, a su frente, Jorge Allen, mas niño que nunca, mirando por encima del hombro de la Primera Novia, esperaba un milagro que no se producia.
- Busco a una compañera de colegio- dijo- . Soy Allen, sexto grado B, turno mañana. La chica se llamaba Gomez.
La mujer abrio los ojos y una niña de doce años sonrio dentro suyo. Se adelanto un paso y comenzo una risa amistosa con interjecciones evocativas. Rapido como el refucilo, en uno de lo procedimientos mas felices de su vida, Mandeb se adelanto.
- Nos han dicho que vive por aqui... Yo soy Mnauel Mandeb, mucho gusto.
Y apreto la mando con toda la fuerza de su alma , mientras le clavaba una mirada de suplica, de inteligencia o quizas de amenaza. Tal vez inspirada por los angeles que siempre cuidan a los chicos, ella comprendio.
- Encantada- murmuro- Pero lamento no conocer a esa persona. Le habran informado mal. - Por un momento pense que era usted - respiro Allen-. Le ruego que nos disculpe. - Vamos - sonrio Mandeb-. La señora bien pudo haber sido tu alumna, viejo sinverguenza....
Los dos amigos se fueron en silencio. Esa noche Mandeb volvio solo a la casa de los pilares rosados. Ya frente a la mujer morocha le dijo:
- Quiero agradecerle lo que ha hecho.... - Lo siento mucho... No he tenido suerte, estoy avergonzada, mireme.... - No se aflija. El la seguira buscando eternamente.
Y ella contesto, tal vez llorando:
- Yo tambien. - Algun dia todos nos encontraremos. Buenas noches, señora.
Las aventuras verdaderamente grandes son aquellas que mejoran el alma de quien las vive. En ese unico sentido es indispensable buscar a la Primera Novia. El hombre sabio debera cuidar -eso si- el detenerse a tiempo, antes de encontrarla. El camino esta lleno de hondas y entrañables tristezas. Jorge Allen siguio recorriendolo hasta que el mismo se perdio en los barrios hostiles junto con todos los Hombres Sensibles.
*--------------------------------- Mi Caramelo - Bersuit Vergarabat
Que linda que estás, sos un caramelo te veo en el recreo y me vuelvo loco, todas las cosas que me gustan, tienen tu cara y espero los asaltos, así juego a la botellita con vos, mi bomboncito.
Que excitante que estás, tendrías que saberlo esa cola es la manzana mas buscada, y esos senos el alimento de mi creación, quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos... o quizás en un auto.
Han pasado cinco años, asumiste las cosas hace tiempo que estoy buscando mi verdadero yo, hay una especie de simbiosis, lo dijo mi psicóloga haría bien a la terapia alejarme un tiempo... unos setenta años.
Como estás querida tengo esposa e hijos de ves en cuando hablo con ella y hasta hago el amor, no es que quiera molestarte, pero me es imprescindible sentarme en un café, y soñar un poco... y tal vez amarnos.
Y ha pasado mi hora, quién robo mis años, cambio a toda esta familia por un segundo con vos, si te veo ahora, aunque termine en un hospicio, tomo una botella...y juego a la botellita con vos.
"calladas frente al espejo del bar, estas mágicas criaturas, estas sirenas secretas, de grandes piernas, estallando desde sus vestidos, usando brillantes tacones como dagas, pendientes, bocas de fresa, sentadas ahí, sentadas ahí, sentadas ahí." _________________________Bukowski
fumo lento mis pasos no tienen rumbo. las estrellas de esta noche a mi piel van a bailar.
Sigo caminando solo y en las calles de tu risa yiran los recuerdos lentos, noches con manchas de rouge.
vos buscas un buen amigo alguien que no tenga prisa, sin embargo las miradas de verdugos, ahí están!
Tu ternura en este infierno empeora con el tiempo y un goteo de finos tacos, que sustentan el dolor...
y dudas de tu destino, que es peor? y las muñecas del pasado, adonde están hoy?
y soy testigo en este banco de tu cabecita que no quiere más vos seguís pensando, vos seguís pensando!
quiero decirte mil cosas quiero que tu estrella no se apague más yo sigo pensando, yo sigo pensando!
un suspiro y cagándote de frió, miras fijo ese parece hocicar.
a veces luces filosas, turros brillos de la muerte, despluman a estas palomas que tiemblan por no llorar. ...y destruyen a los recuerdos que nos quedan..... por vivir.
veo que esta noche es larga por favor amiga, ojo al abordar yo voy a esperarte, yo quiero cuidarte, yo quiero quererte...
Palomar@3:15a.m. *-------------------------------------- Un poco de amor francés - Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Una tipa rapaz (como te gusta a voz) esa tipa vino a consolarte un poco de amor francés no muerde su lengua, no (no es sincera, pero te gusta oírla...) es una linda ración con un defecto (con uno o dos) Y es un cóctel que no se mezcla solo.
Quiere, si quiere más (ya no la engatuzás) es una copa de lo mejor cuando se ríe.
El lujo es vulgaridad dijo y me conquistó (de esa miel no comen las hormigas).
Una tipa rapaz (como te gusta a voz) esa tipa vino a consolarte.
Quiere, si quiere más (ya no la engatuzás) es una copa de lo mejor. cuando se ríe.
Un sentimiento de profundo pero singularísimoafecto me inspiraba mi amiga Morella. Llegué a conocerla por casualidad hace muchos años, y desde nuestro primer encuentro mi alma ardió con fuego hasta entonces desconocido; pero el fuego no era de Eros, y amarga y torturadora para mi espíritu fue la convicción gradual de que en modo alguno podía definir su carácter insólito o regular su vaga intensidad. Sin embargo, nos conocimos y el destino nos unió ante el altar, y nunca hablé de pasión, ni pensé en el amor. Ella, no obstante, huyó de la sociedad y, apegándose tan sólo a mí, me hizo feliz. Es una felicidad maravillarse, es una felicidad soñar.
La erudición de Morella era profunda. Tan cierto como que estoy vivo, sé que sus aptitudes no eran de índole común; el poder de su espíritu era gigantesco. Yo lo sentía y en muchos puntos fui su discípulo. Pronto descubrí, sin embargo, que quizá a causa de su educación en Presburgo exponía a mi consideración cantidad de esos escritos místicos que se juzgan habitualmente la escoria de la primitiva literatura alemana. Eran, no puedo imaginar por qué razón, objeto de su estudio favorito y constante, y, si con el tiempo llegaron a serlo para mí, ello debe atribuirse a la simple pero eficaz influencia del hábito y el ejemplo.
En todo esto, si no me equivoco, mi razón poco participaba. Mis opiniones, a menos que me desconozca a mí mismo, en modo alguno estaban influidas por el ideal, ni era perceptible ningún matiz del misticismo de mis lecturas, a menos que me equivoque mucho, ni en mis actos ni en mis pensamientos. Convencido de ello, me abandoné sin reservas a la dirección de mi esposa y penetré con ánimo resuelto en el laberinto de sus estudios. Y entonces, entonces, cuando escudriñando páginas prohibidas sentía que un espíritu aborrecible se encendía dentro de mí, Morella posaba su fría mano sobre la mía y sacaba de las cenizas de una filosofía muerta algunas palabras hondas, singulares, cuyo extraño sentido se grababa en mi memoria. Y entonces, hora tras hora, me demoraba a su lado, sumido en la música de su voz, hasta que al fin su melodía se inficionaba de terror y una sombra caía sobre mi alma y yo palidecía y temblaba interiormente ante aquellas entonaciones sobrenaturales. Y así la alegría se desvanecía súbitamente en el horror y lo más hondo se convertía en lo más horrible, como el Hinnom se convirtió en la Gehenna.
Es innecesario explicar el carácter exacto de aquellas disquisiciones que, surgidas de los volúmenes que he mencionado, constituyeron durante tanto tiempo casi el único tema de conversación entre Morella y yo. Los entendidos en lo que puede designarse moral teológica lo comprenderán rápidamente, y los profanos, en todo caso, poco entenderán. El impetuoso panteísmo de Fichte, la παλιγγενεσία modificada de los pitagóricos y, sobre todo, las doctrinas de la identidad preconizadas por Schelling, eran generalmente los puntos de discusión más llenos de belleza para la imaginativa Morella. Esta identidad denominada personal creo que ha sido definida exactamente por Locke como la permanencia del ser racional. Y puesto que por persona entendemos una esencia inteligente dotada de razón, y el pensar siempre va acompañado por una conciencia, ella es la que nos hace ser eso que llamamos nosotros mismos, distinguiéndonos, en consecuencia, de los otros seres que piensan y confiriéndonos nuestra identidad personal. Pero el principium individuationis,la noción de esa identidad que con la muerte se pierde o no para siempre, fue para mí, en todo tiempo, un tema de intenso interés, no tanto por la perturbadora y excitante índole de sus consecuencias, como por la insistencia y la agitación con que Morella los mencionaba.
Mas en verdad llegó el momento en que el misterio de la naturaleza de mi mujer me oprimió como un maleficio. Ya no podía soportar el contacto de su dedos pálidos, ni el tono profundo de su palabra musical, ni el brillo de sus ojos melancólicos. Y ella lo sabía, pero no me lo reprochaba; parecía consciente de mi debilidad o de mi locura y, sonriendo, le daba el nombre de Destino. También parecía tener conciencia de la causa, para mí desconocida, del gradual desapego de mi actitud, pero no me insinuó ni me explicó su índole. Sin embargo, era mujer y languidecía evidentemente. Con el tiempo la mancha carmesí se fijó definitivamente en sus mejillas y las venas azules de su pálida frente se acentuaron; si por un momento me ablandaba la compasión, al siguiente encontraba el fulgor de sus ojos pensativos, y entonces mi alma se sentía enferma y experimentaba el vértigo de quien hunde la mirada en algún abismo lúgubre, insondable.
¿Diré entonces que anhelaba con ansia, con un deseo voraz, el momento de la muerte de Morella? Así fue; mas el frágil espíritu se aferró a su envoltura de arcilla durante muchos días, durante muchas semanas y meses de tedio, hasta que mis nervios torturados dominaron mi razón y me enfurecí por la demora, y con el corazón de un demonio maldije los días y las horas y los amargos momentos que parecían prolongarse, mientras su noble vida declinaba como las sombras en la agonía del día.
Pero, una tarde de otoño, cuando los vientos se aquietaban enel cielo, Morella me llamó a su cabecera. Una espesa niebla cubría la tierra, y subía un cálido resplandor desde las aguas, y entre el rico follaje de octubre había caído del firmamento un arco iris.
—Éste es el día entre los días —dijo cuando me acerqué—, el día entre los días para vivir o para morir. Es un hermoso día para los hijos de la tierra y de la vida... ¡ah, más hermoso para las hijas del cielo y de la muerte!
Besé su frente, y continuó:
—Me muero, y sin embargo viviré.
—¡Morella!
—Nunca existieron los días en que hubieras podido amarme; pero aquella a quien en vida aborreciste, será adorada por ti en la muerte.
—¡Morella!
—Repito que me muero. Pero hay dentro de mí una prenda de ese afecto —¡ah, cuan pequeño!— que sentiste por mí, por Morella. Y cuando mi espíritu parta, el hijo vivirá, tu hijo y el mío, el de Morella. Pero tus días serán días de dolor, ese dolor que es la más perdurable de las impresiones, como el ciprés es el más resistente de los árboles. Porque las horas de tu dicha han terminado, y la alegría no se cosecha dos veces en la vida, como las rosas de Pestum dos veces en el año. Ya no jugarás con el tiempo como el poeta de Teos, mas, ignorante del mirto y de la viña, llevarás encima, por toda la tierra, tu sudario, como el musulmán en la Meca.
—¡Morella! —exclamé—. ¡Morella! ¿Cómo lo sabes?
Pero volvió su cabeza sobre la almohada; un ligero estremecimiento recorrió sus miembros y murió; y no oí más su voz.
Sin embargo, como lo había predicho, su hija —a quien diera a luz al morir y que no respiró hasta que su madre dejó de alentar—, su hija, una niña, vivió. Y creció extrañamente en talla e inteligencia, y era de una semejanza perfecta con la desaparecida, y la amé con amor más perfecto del que hubiera creído posible sentir por ningún habitante de la tierra.
Pero antes de mucho se oscureció el cielo de este puro afecto, y la tristeza, el horror, la aflicción lo recorrieron con sus nubes. He dicho que la niña crecía extrañamente en talla e inteligencia. Extraño, en verdad, era el rápido crecimiento de su cuerpo, pero terribles, ah, terribles eran los tumultuosos pensamientos que se agolpaban en mí mientras observaba el desarrollo de su inteligencia. ¿Cómo no había de ser así si descubría diariamente en las ideas de la niña el poder del adulto y las aptitudes de la mujer; si las lecciones de la experiencia caían de los labios de la infancia; si yo encontraba a cada instante la sabiduría o las pasiones de la madurez centelleando en sus ojos profundos y pensativos? Cuando todo esto, digo, llegó a ser evidente para mis espantados sentidos, cuando ya no pude ocultarlo a mi alma ni apartarla de estas evidencias que la estremecían, ¿es de sorprenderse que sospechas de carácter terrible y perturbador se insinuaran en mi espíritu, o que mis pensamientos recayeran con horror en las insensatas historias y en las sobrecogedoras teorías de la difunta Morella? Arrebaté a la curiosidad del mundo un ser cuyo destino me obligaba a adorarlo, y en la rigurosa soledad de mi hogar vigilé con mortal ansiedad todo lo concerniente a la criatura amada.
Y a medida que pasaban los años y yo contemplaba día tras día su rostro puro, suave, elocuente, y vigilaba la maduración de sus formas, día tras día iba descubriendo nuevos puntos de semejanza entre la niña y su madre, la melancólica, la muerta. Y por instantes se espesaban esas sombras de parecido y su aspecto era más pleno, más definido, más perturbador y más espantosamente terrible. Pues que su sonrisa fuera como la de su madre, eso podía soportarlo, pero entonces me estremecía ante una identidad demasiado perfecta; que sus ojos fueran como los de Morella, eso podía sobrellevarlo, pero es que también se sumían con harta frecuencia en las profundidades de mi alma con la intención intensa, desconcertante, de los de Morella. Y en el contorno de la frente elevada, y en los rizos del sedoso cabello, y en los pálidos dedos que se hundían en él, en el tono triste, musical de su voz, y sobre todo —¡ah, sobre todo!— en las frases y expresiones de la muerta en labios de la amada, de la viviente, encontraba alimento para una idea voraz y horrible, para un gusano que no quería morir.
Así pasaron dos lustros de su vida, y mi hija seguía sin nombre sobre la tierra. «Hija mía» y «querida» eran los apelativos habituales dictados por un afecto paternal, y el rígido apartamiento de su vida excluía toda otra relación. El nombre de Morella había muerto con ella. De la madre nunca había hablado a la hija; era imposible hablar. A decir verdad, durante el breve período de su existencia esta última no había recibido impresiones del mundo exterior, salvo las que podían brindarle los estrechos límites de su retiro. Pero, al fin, la ceremonia del bautismo se presentó a mi espíritu, en su estado de nerviosidad e inquietud, como una afortunada liberación del terror de mi destino. Y, ante la pila bautismal, vacilé al elegir el nombre. Y muchos epítetos de la sabiduría y la belleza, de viejos y modernos tiempos, de mi tierra y de tierras extrañas, acudieron a mis labios, y muchos, muchos epítetos de la gracia, la dicha, la bondad. ¿Qué me impulsó entonces a agitar el recuerdo de la muerta? ¿Qué demonio me incitó a musitar aquel sonido cuyo simple recuerdo solía hacer afluir torrentes de sangre purpúrea de las sienes al corazón? ¿Qué espíritu maligno habló desde lo más recóndito de mi alma cuando, en aquella bóveda oscura, en el silencio de la noche, susurré al oído del santo varón el nombre de Morella? ¿Quién sino un espíritu maligno convulsionó las facciones de mi hija y las cubrió con el matiz de la muerte cuando, sobresaltada por esa palabra apenas perceptible, volvió sus ojos límpidos del suelo al firmamento y, cayendo de rodillas en las losas negras de nuestra cripta familiar, respondió «¡Aquí estoy!»?
Precisas, fríamente, tranquilamente precisas, cayeron estas simples palabras en mi oído y de allí, como plomo derretido, rodaron silbando a mi cerebro. ¡Los años, los años pueden pasar, pero el recuerdo de aquel momento, nunca! No ignoraba yo las flores y la viña, pero el acónito y el ciprés me cubrieron con su sombra noche y día. Y perdí toda noción de tiempo y espacio, y las estrellas de mi sino se apagaron en el cielo, y desde entonces la tierra se entenebreció y sus figuras pasaron a mi lado como sombras fugitivas, y entre ellas sólo veía una: Morella. Los vientos musitaban una sola palabra en mis oídos, y las ondas del mar murmuraban incesantes: «¡Morella!» Pero ella murió, y con mis propias manos la llevé a la tumba; y lancé una larga y amarga carcajada al no hallar huellas de la primera Morella en el sepulcro donde deposité a la segunda.
*------------------------------------------ Morella - Los Piojos
Ah, ah, Morella desde el fin volverás. Ah, ah, Morella hasta el fin volverás.
Mirame bien, dijo al partir no te sorprenda, volverme a ver. Mirame bien, puedo morir y una y mil veces renacer...
Ah, ah, Morella desde el fin volverás. Mirame bien, dijo al partir no te sorprenda, volverme a ver. Mirame bien, puedo morir y una y mil veces renacer...
Y otra vez hoy otra vez ves que tu vestido vuela que tu vestido vuela
Y otra vez hoy otra vez ves que tu vestido vuela que tu vestido vuela
Mira mira la tumba esta vacía. Mira mira la tumba esta vacía. Mira mira la tumba esta vacía. Mira mira la tumba esta vacía.
Y otra vez hoy otra vez ves que tu vestido vuela que tu vestido vuela Ah, ah... Ah, ah...
"Cuando estoy en el escenario hago el amor con 50 mil personas a la vez... pero cuando termina el show, me vuelvo a casa sola..." ___________________Janis Joplin
dorada reina de los hippies, triste niña de los bares. blanca perla, amiga de los negros. azul destino de la soledad, buscado nada más que amor.
con más preguntas que respuestas. en su voz estaba el blues, en el blues, esta su voz. simple y hermosamente... Janis
en este oscuro rincón en el que me encuentro, cigarrillos y whisky mediante, sigo descartando las palabras que no tienen significado y buscando solución a los problemas que no pudiste resolver.
tengo algo mas, te lo digo al oído para que no sonrojes y sonrías: -"No soy el único que va a romperse lejos por vos"
Palomar@10:24p.m.
*------------------------------------------ "No entiendo como te fuiste...Y no entiendo porque la mitad del mundo aun esta llorando, cuando la otra mitad también sigue llorando. No lo puedo entender. Yo digo, si tuvieras un gato por un día, pero de verdad lo quisieras tener por 365 días, no? Pero no puedes, y lo tienes solo un día. Pues yo te digo que mas vale que ese único día sea toda tu vida. Porque, oh bueno, puedes llorar por los otros 364 días, pero vas a perder ese único día, y eso es todo lo que tienes. Tienes que llamar a esto amor. Eso es lo que es. Y si lo tienes hoy, ya no lo quieres mañana, porque ya no lo necesitas, porque, a decir verdad y como descubrimos a lo largo de la vida, el mañana nunca sucede. Siempre es el mismo puto dia..." (Janis, extra de "Ball And Chain")
"Lo que te hace sentir bien no te puede causar ningun daño" (Janis, "Sexo, Drogas y Rock & Roll")
"Tal vez no dure tanto como otras cantantes, pero no voy a destruir mi hoy pensando en mañana" (Janis)
"Manéjame, Señor. No me dejes, por favor. Me siento tan inútil aca abajo, sin nadie a quien amar. A pesar que he buscado por todos lados, no puedo hallar a nadie que me ame, que sienta mi cariño... Entonces, manéjame Señor, oh, usame Señor! Te puedo enseñar lo duro que es tratar de vivir cuando estas solo! Todos los días trato de avanzar, pero algo me empuja hacia atrás. Algo esta tratando de pararme hacia mi forma de vida. Por eso, no me olvides aca abajo, Señor, no no no no no, no me olvides, Señor! No creo ser una persona excepcional aca en este mundo, lo se muy bien. Pero no creo que vayas a encontrar a nadie, ni siquiera uno, que pueda decir que ha tratado como yo lo he hecho. Lo peor que pueden decir ustedes de mi es que nunca estoy satisfecha..."
Parte de la canción "Work Me, Lord" de Janis Joplin (versión del festival de Woodstock en 1969).
*------------------------------------------ Ball and Chain - Janis Joplin
Sittin' down by my window, Honey, lookin' out at the rain. Oh, Lord, Lord, sittin' down by my window, Baby, lookin' out at the rain. Somethin' came along, grabbed a hold of me, honey, And it felt just like a ball and chain. Honey, that's exactly what it felt like, Honey, just dragging me down. And I say, oh, whoa, whoa, now hon', tell me why, Why does every single little tiny thing I hold on to go wrong ? Yeah it goes wrong, yeah. And I say, oh, whoa, whoa, now babe, tell me why, Does every thing, every thing. Hey, here you gone today, I wanted to love you, I just wanted to hold you, I said, for so long, Yeah! Alright! Hey! Love's got a hold on me, baby, Feels like a ball and chain. Now, love's just draggin' me down, baby, Feels like a ball and chain. I hope there's someone out there who could tell me Why the man I love wanna leave me in so much pain. Yeah, maybe, maybe you could help me, come on, help me! And I say, oh, whoa, whoa, now hon', tell me why, Now tell me, tell me, tell me, tell me, tell me, tell me why, yeah. And I say, oh, whoa, whoa, whoa, when I ask you, When I need to know why, c'mon tell me why, hey hey hey, Here you've gone today, I wanted to love you and hold you Till the day I die. I said whoa, whoa, whoa!! And I say oh, whoa, whoa, no honey It ain't fair, daddy it ain't fair what you do, I see what you're doin' to me and you know it ain't fair. And I say oh, whoa whoa now baby It ain't fair, now, now, now, what you do I said hon' it ain't fair what, hon' it ain't fair what you do. Oh, here you gone today and all I ever wanted to do Was to love you Honey you can still hear me rock and roll the best, Only it ain't roll, no, no, no, no, no. Sittin' down by my window, Lookin' out at the rain. Lord, Lord, Lord, sittin' down by my window, Lookin' out at the rain, see the rain. Somethin' came along, grabbed a hold of me, And it felt like a ball and chain. Oh this can't be in vain And I'm gonna tell you one more time, yeah, yeah! And I say oh, whoa whoa, now baby This can't be, no this can't be in vain, And I say no no no no no no no no, whoa, And I say whoa, whoa, whoa, whoa, whoa Now now now now now now now now now no no not in vain Hey, hope there is someone that could tell me Hon', tell me why love is like Just like a ball Just like a ball Baaaaaaalllll Oh daddy, daddy, daddy, daddy, daddy, daddy, daddy, daddy And a chain. Yeah. *------------------------------------------